descubrí la obra de lindelof en the leftovers (íd., damon lindeloff, tom perrotta, 2014-2017). ni tan siquiera en perdidos (lost, abrams, lieber, lindelof, 2004-2010). pero a partir de ahí… me enamoré.
la obra de lindelof se mueve siempre en ese terreno incómodo y fascinante donde lo inexplicable importa menos que cómo lo vivimos por dentro: sus historias no tratan tanto de resolver misterios como de explorar la fe, la culpa, el duelo y la necesidad humana de encontrar sentido a un mundo que se rompe… y ahí es donde entra la identidad (organizativa): en the leftovers los grupos son refugios emocionales, y el episodio 8 de la temporada 2, “international assassin”, se despoja al protagonista de su entorno habitual, se le sumere en una experiencia mística y nos muestra que la identidad —personal y colectiva— no es algo fijo, sino una construcción frágil que se redefine cuando todo lo que creías sólido desaparece.
en el microsueño hablamos de cuando la organización entra en crisis y, en lugar de resolverla con herramientas derivadas de su propio propósito, identidad y valores, prefiere enfrentarse directamente a sus miedos… cambiando de máscara. sin profundidad. sin transparencia. sin declaración de intenciones verdaderas.
este MICROsueño está muy relacionado con el episodio 2: ¿sueñan las organizaciones con propósitos auténticos? si te gustó este vídeo, no dudes en darle al link!
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